¿Qué son? Son dos bolas, con peso dentro de ellas, unidas por un cordel, que se introducen vía vaginal. También se le conoce como Bolas Ben Wa o Bolas de Geisha.

¿Para qué sirven? Nos ayudan a tonificar la vagina y el suelo pélvico. Esto propicia mayor sensibilidad en la zona y potencia la sensación orgásmica. También, cuando su único propósito es el de ejercitarnos, se le conocen como pesas vaginales y pueden variar sus pesos para fortalecer la vagina y ayudarnos con incontinencia urinaria leve. Por ejemplo, la que nos puede dar por un estornudo fuerte, tener tos o reírnos intensamente.

¿Cómo se usan? Empieza por las más grandes, ya que esas son más sencillas de sostener por nuestra, generalmente débil, musculatura vaginal. Conforme vas fortaleciendo la zona, puedes cambiar a unas que pesen más y cuando estés en el nivel experto, hay unas bolitas mucho más pequeñas y pesadas.

Tranquila, no desesperes, no vas a tardar tanto en pasar de un nivel a otro. La musculatura de nuestra vagina tiende a ser muy agradecida y aprende rápido.

Antes de empezar a utilizarlas, es importante que las esterilices. Esto lo puedes hacer metiéndolas aproximadamente 10 minutos en agua hirviendo. Siempre, antes de introducirlas en la vagina, necesitas lavarlas con agua y jabón neutro.

¿Lista para empezar? Coloca un poco de lubricante, a base agua, en la primera bola e introdúcelas en tu vagina como te sea más cómodo (parada, sentada, hincada, etc). Una vez adentro, ponte de pie y sentirás como en automático contraerás los músculos para evitar que se te salgan y caigan al piso.

Si se salen y sientes que no estás pudiendo, haz el ejercicio acostada. Ponte boca arriba sobre tu cama y con una mano jala el cordón para sacarlas y con la musculatura intenta que no salgan, intenta atraparlas y no dejarlas salir. Esto te ayudará a fortalecer los músculos vaginales hasta que puedan sostenerse sin el menor problema.

¿Cuánto tiempo debo utilizarlas? Empieza poco a poco. Prueba utilizarlas durante 15 minutos, mientras caminas con ellas, unas dos semanas. De ahí, pasa a 30.
Si sientes dolor y/o molestia al dia siguiente, descansa un par de día y vuelve a intentarlo bajándole al tiempo. Si las molestias persisten, no dudesen acudir con tu médico.

Frecuencia. La recomendación es usarlas diaramente durante 3 o 4 meses. Después de esto, ya no necesitarás utilizarlas con la tanta frecuencia. Puedes utilizarlas una vez por semana o cada quince días, sólo para mantenimiento del suelo pélvico.

Importante. Es probable, aunque no forzoso, que durante los ejercicios, al momento de estar haciendo las contracciones, tengas un orgasmo. Tranquila, es normal, relájate y disfrútalo. ¡Qué mejor manera de terminar con la rutina de arduo ejercicio!

NUEVA MUJER

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