La presión vuelve a aumentar sobre el régimen de Nicolás Maduro, después de que varios países americanos se comprometiesen a sancionar a dirigentes chavistas. Sumado a esto, Europa señaló como insuficiente la mesa de diálogo formada con un sector minoritario de la oposición.

Pese al estallido de la crisis del Golfo, el mundo no se olvida de Venezuela. Ello quedó claro en la apertura de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Tres grandes reuniones paralelas abordaron la situación en el país latinoamericano este lunes. Aunque con matices distintos, todas subrayaron la urgencia de solucionar la crisis actual.

La más esperada de las tres era la ministerial de los países parte del TIAR. Una especie de OTAN americana que se ha recuperado tras décadas prácticamente en el olvido con el fin de presionar a Maduro.

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