Oprah Winfrey se llevó todos los galardones (y no solamente por el premio Cecil B. DeMille a la trayectoria). Su discurso, una perfecta síntesis del espíritu de la noche de los Globos de Oro, fue aplaudido por el mundo entero.

En una celebración que se vistió de negro para mancomunar a las asistentes en un reclamo común, la conductora estadounidense, magnífica portavoz, se lució. Lamentó “la cultura rota por hombres poderosos”, se dirigió a las futuras generaciones y homenajeó al movimiento #MeToo. Muchos expresaron su emoción por las palabras de Oprah, incluso Ivanka Trump, la hija del presidente de Estados Unidos, quien, en su ¿ingenuidad? jugó una carta –vía Twitter- de corrección política que le valió miles de respuestas irónicas.

“Acabo de ver el discurso empoderador e inspirador de Oprah de la pasada noche en los #GlobosdeOro. ¡Unámonos, hombres y mujeres, y digamos que #YAESLAHORA!”, dijo.

¿A quién piensa Ivanka que fueron dirigidas estas fuertes palabras de Winfrey? “A las mujeres no se les ha escuchado o creído si se atrevían a decir la verdad frente al poder de esos hombres”. El director Harvey Weinstein fue el primero al que apuntaron, su escandalosa lista de acoso sexuales, violencia y abuso de poder en Hollywood fue el motor principal de este movimiento. El otro “monstruo” para estas mujeres es el mismísimo Donald Trump.

La iniciativa Time’s Up unió a las actrices en un mismo reclamo junto a activistas reconocidas, y cuestiona también al padre de Ivanka, quien parece salir ileso (frente a la justicia) de la decena de acusaciones de acoso sexual que se destaparon durante su campaña. Tres de las denunciantes salieron a decir recientemente que al mandatario no se le exigieron responsabilidades, ni se lo investigó, aunque los testimonios son contundentes y hay pruebas.

Trump es el mismo que bate récords en frases misóginas: “En realidad no importa lo que escriba (una periodista) siempre y cuando tenga un hermoso y joven culo” es tan solo un ejemplo de un discurso que juega con un machismo exacerbado, apoyado sobre la imagen de magnate millonario -y medio loco- que puede hacer y decir lo que quiera. “A Ivanka Trump la inspira sólo el dinero y el poder”, comenta un usuario. “Estoy esperando que Ivanka elimine el tuit”, comenta otra.

“Pero su tiempo se ha terminado. Su tiempo se ha terminado”, dijo Oprah. ¡Teléfono para Trump!

CLARÍN

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