La joven atleta Maira Alejandra Márquez, de 27 años, fue asesinada la tarde del sábado en Los Rosales. Recibió un disparo en la cabeza cuando caminaba por la calle Los Tobos, adyacente a La Bandera. Un sujeto se le acercó por detrás y le disparó. Nadie lo identificó al momento.

Maira era jugadora profesional de Balonmano y formó parte del equipo nacional que participó en varias competencias internacionales.

Tras caer herida, habitantes de la zona le avisaron a sus familiares, quienes la auxiliaron y llevaron en un jeep hasta el Hospital Clínico Universitario. Allí la ingresaron a la emergencia aún con signos vitales. Aunque pedía que no la dejaran morir, nadie pudo evitarlo por la gravedad de la herida.

Sus familiares denunciaron la dura crisis en materia de salud que atraviesa el país, pues en el hospital no había personal que la atendiera. Incluso la dejaron tirada en el pasillo de la emergencia porque no había espacio. “Unos paramédicos llegaron a verla y trataron de darle los primeros auxilios, pero no pudieron salvarla”, detallaron los deudos afligidos. Por ahora solo piden justicia, porque aseguran que “no mataron a ninguna delincuente, sino a una joven deportista que dio mucho por el país”.

Maira ya no formaba parte del equipo de Balonmano por la edad, pero organizaba actividades deportivas en su zona. También vendía pantalones para ganar dinero, dijo su madre Marbella Márquez. “Nadie comprende el dolor que uno siente, sobre todo cuando le matan a su único hijo, y eso era ella”, dijo.

En otros hechos conocidos este lunes, se supo del asesinato de dos adolescentes de 16 años en La Vega y Mamera respectivamente.

El primer caso se reportó a las siete de la noche del sábado en la vereda 8 del sector 3 de Mamera. Allí asesinaron a Omar Enrique Cabezas de múltiples impactos de bala.

Estaba con unos amigos conversando cuando llegaron unos sujetos y le dispararon en el pecho y abdomen.
Lo llevaron al hospital Pérez Carreño, donde murió. No saben quién lo mató, y dijeron que el único problema que el muchacho había tenido fue con sus vecinos, porque se dedicaba a reparar motos frente a su casa y molestaba, además de ensuciar la zona.

El otro asesinato ocurrió a las 5 y media de la mañana del domingo en el sector Los Encantos de La Vega. Francisco Campos López fue asesinado de un escopetazo en el rostro y le robaron un cofre con una esclava de oro y dos anillos de plata que tenía encima.

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