Dos hermanos que se quedaron hablando en la calle tras jugar fútbol cerca de su casa fueron baleados; una adolescente de 16 años y madre de un niño de 1 año; y un joven de 20 fueron tres de los 57 homicidios en noviembre.

Más de 600 familias guayacitanas han llorado por el homicidio de un pariente este año. La crisis económica y social se ha manifestado no sólo en la escasez de productos de la cesta básica y en la inflación, también en la impunidad y en la violencia.

20 años tenía la última víctima fatal de noviembre. El joven fue ultimado de varios disparos en la calle San Mateo, del sector La Batalla, en San Félix. Antoni José Martínez llevaba un bolso, dinero en efectivo y su celular. Varios sujetos lo abordaron para atracarlo y le dispararon.

Según cifras de Correo del Caroní, en noviembre hubo 57 muertes violentas: 41 de las cuales ocurrieron en San Félix; 16 en Puerto Ordaz. Cinco de los fallecidos fueron menores de edad y tres mujeres.

De las 57 personas que fallecieron de forma violenta en noviembre, cinco están sin ser identificadas. Cinco casos fueron resueltos: es decir, la impunidad supera 90 por ciento de los reportes de homicidios.
Durante 2015 murieron en hechos de sangre 547 ciudadanos; en lo que va de 2016 van 669 víctimas: 122 más en comparación con el año pasado, un incremento de 22 por ciento.

Hermanos baleados

Uno de los menores de edad muertos en noviembre por la delincuencia se trata de Carlos Javier Vallenilla, de 16 años; el joven fue asesinado junto a su hermano en la calle Sucre, del barrio Cristóbal Colón, en San Félix.
Al terminar de jugar fútbol los muchachos se quedaron conversando con unos amigos cerca de su casa; según testigos, desde un carro le dispararon a Carlos Javier y a Carlos Manuel Fuentes, de 19 años.

Aún sin pistas

Osfreilys Dreydy Córdova Rodríguez, de 16 años, salió de su casa ubicada en Los Arenales -cerca de la vía del tren- en San Félix, la noche del 20 de noviembre. La adolescente fue a un evento de sound car en la UD-145.

Vecinos aseguraron a las fuentes policiales que la vieron en el evento que duró varias horas. Luego fue a casa de unas amigas a comer y cerca de la 1:00 de la madrugada se fue a su domicilio. Las jóvenes intentaron disuadirla por la inseguridad, pero ella insistió.

La adolescente, quien era madre de un niño de 1 año, optó por no quedarse. Para llegar a su vivienda, la víctima debía pasar por una zanja; fue allí donde dos sujetos la asaltaron, intentaron violarla y la apuñalaron varias veces en la cara.
Por el caso fueron señalados dos sujetos apodados Lázaro y el Monito. Las investigaciones son llevadas por el Cicpc, pero se desconoce del avance del caso.

Correo del Caroni

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