Juicy bacon cheeseburgers.

Una alimentación balanceada puede evitar patologías letales como obesidad, enfermedades cardiovasculares e incluso estudios han descrito que podría ayudar al sistema inmunológico a luchar contra el crecimiento de células cancerígenas.

Wilson Muñoz, médico cirujano especialista en nutrición de Cuerpos y Caracas en Forma, explica que los alimentos procesados pierden su composición natural a causa de los químicos y, por ende, disminuyen su contenido nutricional.

Las vitaminas y nutrientes se pierden y el sistema inmunológico se ve afectado porque lucha contra los radicales libres, capaces de generar enfermedades, asegura el especialista.

Asevera que las grasas de origen industrial producen ateromas, responsables de obstruir las arterias. Ante esto, algunos órganos se ven afectados, como el hígado por ejemplo.

Yngrid Candela, nutricionista y miembro del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela (Cendes), coincide con Muñoz y añade que la comida procesada contiene glutamato monosódico, un aditivo que mejora el sabor de los alimentos pero que puede resultar dañino para el organismo.

Por su parte, la bióloga con doctorado en Ciencias de los Alimentos, María Soledad Tapia, añade que los alimentos ricos en grasas estimulan el sistema de recompensa del cerebro y por eso a las personas obesas se les dificulta mantener un régimen alimenticio adecuado para lograr un peso ideal.

El top 10 de los “Mejor no” de acuerdo a la opinión de los especialistas:

Jamón endiablado. La doctora Yngrid Candela, explica que este alimento contiene altas cantidades de grasas trans y saturadas. La doctora afirma que es incluso más dañino que el atún en lata.

Éste tiene sodio pero no es tan perjudicial como el jamón endiablado, afirma la experta.

Donas. En su estado natural poseen grasas saturadas. Al ser sometidas a altas temperaturas durante su preparación, se incrementan de manera significativa las cantidades. Así explica Candela quien añade que la harina y el azúcar refinada no proporcionan los nutrientes que el organismo requiere para su buen funcionamiento. Además poseen grasas trans que aumentan el nivel de colesterol.

Margarina. Al pasar de los años este alimento fue creado como alternativa de la mantequilla. Estudios demuestran que la margarina es más dañina para el organismo que la mantequilla pues es un producto fabricado con grasas hidrogenadas que son tóxicas para el ser humano. “Está relacionada con las enfermedades cardiovasculares ya que elevan el colesterol malo”, indica la bióloga María Soledad Tapia.

Cubito. Tapia agrega que este tipo de producto es fabricado con grandes cantidades de sal, saborizantes, grasa de palma y, además, con glutamato monosódico.

Los cubitos que son tan usados en los hogares venezolanos, son los responsables de numerosas enfermedades como por ejemplo la hipertensión arterial por la cantidad de sal que poseen, subraya.

Leche de larga duración. Wilson Muñoz, especialista en nutrición, explica que al alterar los productos alimenticios con componentes químicos, dejan de ser fuente de nutrientes esenciales para el organismo. Así es el caso de la leche de larga duración. El doctor explica que al agregar o disminuir elementos de su composición con el objetivo de alargar su tiempo de uso, el contenido de vitaminas y de calcio disminuye.

Salchichas. En el 2015 la OMS incluyó las carnes rojas y procesadas en la lista de posibles agentes cancerígenos. “La carne se compone de hierro hemo y puede contener químicos que se forman durante el procesamiento de carne o su cocción. como el N-nitroso” indica la organización. En esto coincide la bióloga Tapia quien afirma que uno de los productos que eliminaría de las despensas serían las salchichas.

Crema pastelera. Este producto es usado en la repostería por su sabor y textura. Sin embargo, es una gran fuente de grasas trans y saturadas y debido a su alto contenido de azúcar, es la responsable de la obesidad, diabetes y enfermedades cardio y cerebrovasculares. “Estos alimentos a base de azúcar refinada, harinas y grasas son los causantes de al menos el 60% de las muertes en el mundo”, resalta Tapia.

Tocineta. Por supuesto la grasa de este tipo de alimento no es nutritivo para el ser humano. La doctora Tapia destaca que la comida grasosa tiene calorías vacías que no aportan nada bueno al cuerpo. “Son productos muy calóricos, ricos en grasas y azúcar que la única función que cumplen es alterar el sistema de recompensa del cerebro y vuelven a la persona adicta al producto”, señala la experta.

Snacks en bolsa. La doctora Tapia afirma que la mayoría de estos productos tienen aproximadamente 1,5 gramos de sal por cada 100 gramos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), sugiere consumir cinco gramos de sal diarios. “Si el empaque dice aceite vegetal, podría ser de palma, un aceite muy rico en grasas saturadas y, por tanto, poco recomendable desde el punto de vista nutricional” añade.

Refrescos. Sin importar si son light o no, su consumo es perjudicial. “Los refrescos tienen fósforo y éste es responsable de robarle el calcio al organismo”, explica el nutricionista Wilson Muñoz quien resalta que enfermedades como la osteoporosis se pueden desarrollar por su consumo. Por su parte, la bióloga Tapia agrega que una sola lata puede contener hasta 35 gramos de azúcar.

EL UNIVERSAL

Comments

Dejar una respuesta