Si alguna vez has sufrido -y estamos segurísimas de que sí- de esa incómoda infección en las vías respiratorias causada por un virus, comúnmente denominada gripe, recordarás lo antipático de sus síntomas. Según las estadísticas, es justo cuando el clima cambia y las temperaturas varían que se dan los picos más altos de esta enfermedad, es por eso que en Eme de Mujer España te hemos preparado una pequeña lista de remedios caseros para combatirla.

Té de jengibre

Gracias a las propiedades analgésicas, antipiréticas y antibacteriales del jengibre, este es capaz de aliviar el malestar corporal. Por eso desde que el mundo es mundo un tecito de jengibre es recomendado para aliviar los síntomas de la gripe ¿Cómo lo haces? Hierve una taza y un poquitito más de agua junto a una cucharadita de jengibre fresco y rallado. Añádele un poco de miel para aligerar lo picoso de su sabor y un poco de limón. Si te sientes atrevida, échale una pizca de cúrcuma (potente desinflamante).

Si quieres que sea aún más efectivo, agrégale dos dientes de ajo y ponlo a hervir junto con la cucharadita de jengibre. El ajo es el mejor antibiótico natural que existe. Tómate una tacita de esta infusión en la mañana y otra en la tarde mientras el malestar persista.

Ajo en cápsulas

Busca dos dientes de ajo, pícalos por la mitad y tómatelos como pastillas con zumo de limón. Remedio rápido y efectivo ¿Por qué partirlos? Porque en el momento en el que partes o machacas el ajo, las propiedades antibióticas, antisépticas y antivirales se activan y surten más efecto que si lo tragaras entero ¿por qué tomarlo tipo pastilla? Pos para evitar el mal aliento, querida.

Té de eucalipto

El eucalipto tiene propiedades antisépticas y balsámicas que te ayudan a despejar las vías respiratorias. Es expectorante y en consecuencia contribuye a combatir los problemas bronquiales. Para beneficiarte de él, hierve una taza de agua, con tres o cuatro hojas de eucalipto, agrégale tres hojitas de menta para quitarle lo amargo y dale el toque final con un poquito de miel. lo ideal es que te tomes al menos dos tazas al día. Una en la mañana y otra por la noche.

Infusión de limón

La abuela tenía razón ¡una infusión de limón es uno de los mejores remedios contra la gripe! Posee un alto contenido de vitamina C y tiene además propiedades antibacteriales, antivirales y antiinflamatorias. Exprime un limón en una tacita de agua caliente, agrégale un trocito de su cáscara y endúlzalo con un toquecito de miel. Es muy importante que el limón esté recién cortado pues de esta manera sus propiedades se mantendrán a tope.

Gárgaras de té verde

Uno de los mejores remedios caseros para aliviar el dolor de garganta son las gárgaras de té verde, pues con este método puedes llegar de manera mucho más efectiva a los lugares afectados. El té verde tiene inmensas propiedades antivirales. Eso sí, si quieres dormir plácidamente, evita beberlo cerca de la hora de ir a la cama.

Jarabe de Áloe Vera

Agarra una penca de la planta, quítale la piel y licúa sólo la mitad (con media taza bastará) junto con una pizca de pimienta negra y una cucharada sopera de miel. Tómalo todas las mañanas en ayuna mientras sientas el malestar gripal. No te podemos mentir, es un remedio y no sabe nada bien, pero vaya que es efectivo, en especial como expectorante.

Sopita [de pollo] para el alma

El remedio preferido por las abuelitas, pues alivia la congestión nasal y lubrica la garganta para combatir la irritación, mientras inhibe el movimiento de las células inflamatorias, perfecta para el invierno y las bajas temperaturas.

Descansa

Escucha a tu cuerpo y regálate ese tan merecido descanso. De esta manera tu sistema inmunológico funcionará mejor y se acelerará el proceso de recuperación. Cuando estás en reposo tu cuerpo puede dedicar todas sus energías a combatir el malestar.

EMEDEMUJER

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