No por encontrar muchas veces un término en Internet podemos llegar a entender bien qué significa. Algo que sucede con las personas más alejadas del entorno digital leyendo “xD” y pensando que implica cualquier otra cosa menos una cara riéndose es lo que ocurre a veces con palabras como “hype“. Está en todas las redes sociales, está en algunos artículos de medios de comunicación y forma parte del lenguaje hablado, desde jóvenes a ministros.

Moneda de cambio corriente en Twitter, el hype viene del inglés y es empleado usualmente para señalar excitación

“Hype” viene de la palabra inglesa “hyperbole“, y su traducción al castellano tiene más que ver con la intención y el contexto que con un término cerrado de nuestro idioma.

Empleado en inicio por los jugadores de videojuegos, fans de cómics y por ende de YouTube, esta plataforma fue la puerta de entrada a una expresión que implica excitación, nerviosismo o altas expectativas frente a casi cualquier cosa: el lanzamiento de un nuevo producto, una serie, una buena noticia en el grupo de amistades de WhatsApp…

El término, aunque aún no vaya a desbancar en España a “desmesurado”, o “excitación”, sí se emplea desde hace un tiempo, sobre todo en el campo de la publicidad: la intención del márketing es generar “hype” a los clientes para que tengan las ganas suficientes de desembolsar dinero en el producto.

No parece que la RAE tenga entre sus prioridades de 2018 incluir esta palabra en el diccionario, pero la Fundéu, la Fundación para el español urgente, sí ha tomado nota de la conversación en redes para tratar de poner algo de orden a la hora de explicar qué significa, exactamente, el hype. ¿Se tiene, se da, o se hace hype?

Así, la Fundéu recomienda dejar a un lado el hype y emplear en su lugar “sobreexcitación” o “bombo”, pero probablemente los millennials no estén por la labor de abandonar una acepción que tan popular se ha hecho en 2017.

TRECE BITS

Comments

Dejar una respuesta