Con vía libre para gobernar en Bolivia indefinidamente, el presidente Evo Morales trabaja a fondo para recabar votos y validar un cuarto mandato consecutivo en las elecciones de 2019, mientras la oposición denuncia un golpe a la democracia.

Pese a que un referendo el año pasado negó a Morales la posibilidad de volver a postularse, el Tribunal Constitucional emitió el martes una sentencia que habilita al mandatario a buscar un cuarto mandato consecutivo para el período 2020-2025, después de que su partido presentó un recurso para despejarle el camino de trabas legales.

Morales saludó la decisión judicial. “Estamos habilitados para que el voto del pueblo defina darnos su apoyo para una nueva gestión. La Revolución Democrática y Cultural sigue. ¡Hasta la victoria siempre!”, escribió en Twitter.

Los principales líderes de la oposición volvieron a denunciar que hay un golpe a la democracia y a la actual Constitución que el mismo Morales aprobó.

El fallo del TC “convierte a Bolivia en un país sometido al arbitrio del presidente Morales”, afirmó el ex presidente Carlos Mesa, quien figura en las encuestas como principal contendor del gobernante, aunque él niega tales aspiraciones.

“Desconoce su Constitución, da un golpe a la voluntad popular y miente reiteradamente para intentar quedarse en el poder”, anticipó el también ex jefe de Estado, Jorge Quiroga.

El ex candidato Samuel Doria Medina anunció que no van a permitir que Bolivia se convierta en Venezuela y que enfrentarán a Morales en las calles, en las urnas, en la ciudad y el campo.

En un discurso público, Morales les retó a dejar el debate y prepararse más bien para ir a las elecciones.

En algunas ciudades de Bolivia, como en Santa Cruz y en La Paz, se registraron manifestaciones en contra de la reelección. Estudiantes de la Universidad Pública de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, marcharon con una pancarta que exigía la renuncia del presidente.

Morales, de 58 años de edad, comenzó a gobernar en 2006, modificó en 2009 la Constitución en la que quedó establecida una única reelección consecutiva. Para habilitar su postulación para 2010-2015, pidió al TC que interpretara la ley para que ese período fuera considerado el primero bajo la nueva carta magna. Bajo esa misma lógica, su segundo mandato es el actual 2015-2020 bajo la nueva Constitución.

Pese a perder un referéndum popular en febrero de 2016, en el que buscaba justamente una reforma constitucional que lo habilitara a postularse para otro período, el mandatario tiene ahora vía libre para seguir gobernando.

El TC interpretó que la Convención Americana de Derechos Humanos permite a Morales postularse una vez más, al considerar que ampara su derecho de ser elegido por encima de lo que diga la Constitución de 2009.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, aclaró no obstante que la Convención “no establece el derecho de perpetuarse en el poder”.

Jorge Lazarte, analista y doctor en Ciencias Políticas, de La Sorbona de París, considera que la sentencia judicial refleja dos hechos inéditos en el país: “un golpe contra la Constitución y un golpe contra la voluntad popular”, al desconocer el referéndum de 2016 cuando perdió Morales.

“Se abre un camino muy escabroso. Todo va a depender de la reacción de la gente”, puntualizó.

EL NACIONAL

Comments

Dejar una respuesta