En una nueva medida que tensa las relaciones entre EEUU y Rusia, el Gobierno de Barack Obama ha ordenado congelar todos los bienes y activos que tenga en ese país el colaborador de Vladimir Putin Aleksandr I. Bastrykin, a quien también ha prohibido la entrada en Estados Unidos. Otros cuatro ciudadanos rusos han sido objeto del mismo tipo de sanción este lunes.

La decisión de la Casa Blanca es un nuevo golpe al idilio político entre el presidente electo estadounidense, Donald Trump, y el de Rusia, Vladimir Putin. Se trata, además, de una decisión que Trump tendrá serios problemas para revocar. Porque Bastrykin no ha sido sancionado por el ‘hackeo’ y posterior difusión de correos electrónicos internos del Partido Demócrata, que es la razón por la que EEUU ha expulsado a 35 diplomáticos rusos y cerrado dos instalaciones de ese país en su territorio.

El castigo a Bastrykin se debe a su presunta participación en el asesinato de Sergey Magnitsky, un abogado que murió tras 358 días en la cárcel, sin juicio, en 2009, después de haber investigado la corrupción en Rusia. La muerte de Magnitsky provocó una oleada de críticas en todo el mundo, y en 2012, con respaldo Demócrata y Republicano, EEUU aprobó una ley en virtud de la cual todos aquéllos que estuvieron implicados en la muerte del letrado tendrán prohibida la entrada en Estados Unidos y verán sus bienes en ese país congelados. En abril de 2013, el Gobierno de Obama puso a 18 ciudadanos rusos en esa lista, a la que ahora se suman Bastrykin y los otros cuatro sancionados.

Así pues, las sanciones anunciadas se basan en una ley que el partido de Trump también respaldó, y en un caso que provocó una enorme indignación en EEUU. Eso hace que políticamente el futuro presidente, que jura el cargo dentro de 10 días, vaya a tenerlo muy difícil para poder dar marcha atrás en esta medida, que es competencia del Departamento del Tesoro.

Bastrykin es el director del Comité de Investigación de Rusia, un organismo del Estado que en 2011 asumió las funciones de la Fiscalía General de ese país. Otro de los sancionados es el ex agente del KGB (el servicio de espionaje y la policía política en la Unión Soviética, al que también perteneció Vladimir Putin), y ahora diputado del Parlamento ruso Andrei Lugonov. En el grupo está también Dimitri Kovtun, empresario y, también, ex agente del KGB, que ha sido acusado del asesinato del ex espía ruso Alexander Litvinn KO, en Londres, en 2006.

ELMUNDO.ES

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