Más de ocho millones de cubanos votarán mañana en los comicios municipales, que son el pistoletazo de salida del proceso electoral que culminará en el relevo en la presidencia de Raúl Castro y en el que ha quedado frustrado el intento de la oposición de postular a candidatos independientes.

La votación se produce al día siguiente del primer aniversario de la muerte del líder de la Revolución, Fidel Castro, y será “el mejor regalo del pueblo cubano” al comandante, según ha destacado estos días la prensa oficial.

Entre todas las circunscripciones electorales de la isla suman 27.221 candidatos para ser delegados a las asambleas municipales del poder popular, una figura equivalente a la del concejal, de los que el 35 % son mujeres y el 19 % jóvenes.

“Será el momento de confirmar que a Cuba nadie le puede imponer la soberanía ni los derechos a los que aspiramos, la cultura que vamos a defender, la identidad y sobre todo los principios”, señaló esta semana el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel.

Todo apunta a que será Díaz-Canel, de 57 años, el heredero de la presidencia del país cuando el actual mandatario, Raúl Castro, deje el cargo a los 86 años el próximo febrero, tras diez años en él.

Una selección de los delegados municipales que se elijan mañana serán candidatos en los comicios provinciales y generales para los que todavía no hay fecha, pero que deberán celebrarse en un plazo de noventa días.

Deberán producirse antes de febrero de 2018, ya que para esa fecha deberá estar instaurada la nueva Asamblea Nacional del Poder Popular, parlamento unicameral, que ratificará al nuevo presidente de Cuba.

“Será una fiesta de la democracia en Cuba; será una nueva victoria” de la Revolución, afirmó esta semana en la televisión estatal la presidenta de la Comisión Electoral Nacional, Alina Balseiro.

De manera insólita para estos comicios municipales, algunos grupos de la oposición se unieron en la plataforma ciudadana #Otro18 con el propósito de promover candidatos independientes, al margen del Partido Comunista, y entrar en el juego político de cara al recambio generacional que se está fraguando en el poder.

En total, se postularon 182 aspirantes independientes en las asambleas de nominación donde los vecinos de cada barrio votan a mano alzada a los candidatos que concurrirán a las elecciones, pero ninguno logró pasar los filtros para convertirse en una alternativa política para mañana.

Desde #Otro18, han denunciado “hostigamiento” y “violaciones de la ley electoral” por parte de las autoridades cubanas para impedir que los candidatos independientes pudieran salir nominados en esas asambleas, que se celebraron entre septiembre y principios de noviembre.

“Algunos fueron retenidos para no poder acudir a las asambleas de nominación, a otros las autoridades municipales no les avisaron del día de la asamblea, e incluso tampoco a sus vecinos más cercanos para que no se enteraran por otras vías”, contó a EFE el disidente Manuel Cuesta Morúa, portavoz de #Otro18.

También denunció que la policía se presentó en algunas asambleas de nominación para coaccionar a las personas en su voto y que en el municipio de Aguada (provincia de Cienfuegos), las autoridades “robaron” el voto, ya que los vecinos eligieron al candidato independiente Michel Piñero, pero “su nombre fue borrado del acta”.

Además, cinco aspirantes de #Otro18, “ganadores seguros”, fueron juzgados con delitos “prefabricados” para evitar su participación política, como sucedió en el municipio de Perico (Matanzas) a Armando Abascal, procesado por “instigación a delinquir”, por solicitar en nombre de sus vecinos el restablecimiento de los servicios de agua y luz tras el paso del huracán Irma.

Rolando Colombié, de la provincia oriental del Holguín, fue condenado a seis de meses de prisión por un “supuesto delito de hurto” de una bolsa de maíz; y Rolando Casares ya cumple una condena de cinco años de privación de libertad en la provincia occidental de Pinar del Río, después de que se “reactivara” una causa pendiente contra él de 2012 por desacato.

A pesar de no haber confirmado a ninguno de sus aspirantes, Cuesta Morúa se mostró satisfecho porque “se ha demostrado que las voces alternativas cuentan con respaldo popular”.

“Hemos actuado desde la ley y respetando la ley. Han sido las autoridades cubanas las que han violado sus propias leyes para impedir que otras voces entren en el juego político”, afirmó.

La ley electoral cubana sólo permite las candidaturas de personas no vinculadas al Partido Comunista de Cuba en el nivel municipal, y deben postularse de manera independiente, ya que otro partidos políticos son ilegales.

EL NACIONAL

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