Se trata del segundo grupo de inmigrantes en abandonar Brasil este final de semana ya que otros 80 lo hicieron el sábado.

 Tanto los repatriados el sábado como los de este domingo vivían en viviendas improvisadas con maderas y plásticos en una barriada pobre de Boa Vista, capital del estado de Roraima y que se ha convertido en principal destino de los venezolanos que ingresan a Brasil para huir de la crisis económica, política y social de su país.

Los autobuses fueron ofrecidos por un organización vinculada a la Iglesia Católica en Venezuela, que dijo contar con apoyo de las autoridades consulares venezolanas en Brasil, que garantizaron a quienes regresen voluntariamente su inclusión en programas sociales oficiales.

Según voceros del grupo que ofreció el transporte, los repatriados serán acogidos inicialmente en templos en Venezuela, en donde contarán con alimentación y ayuda para buscar empleo.

Muchos de los que regresaron admitieron que enfrentan dificultades en Brasil debido a que, como no han sido admitidos en los refugios ofrecidos por el Gobierno, tienen que vivir en la calle a la espera de que surjan cupos en los albergues y carecen de alimentación y empleos.

La repatriación coincidió con una operación realizada en la madrugada de este domingo por el Ejército brasileño, que, en medio de un fuerte temporal en Boa Vista, recogió a decenas de inmigrantes que dormían en las calles y los condujo a diferentes albergues del Gobierno.

Los refugiados que viven en las calles de Boa Vista han manifestado temores de sufrir represalias tras el linchamiento sufrido por un venezolano acusado de haber asesinato a un brasileño que lo perseguía tras supuestamente haber practicado un hurto.

De acuerdo con las autoridades, el incidente agravó el clima de tensión y de hostilidad hacia los venezolanos en Boa Vista, en donde los inmigrantes han denunciado hasta la presencia de hombres armados que disparan contra sus campamentos.

Leer más en: Diario La Verdad

Comments

Dejar una respuesta