Fotografía Archivo

El plenario debe considerar una iniciativa promovida por Washington, y presentada por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, México y Perú, que declara ilegítima la reelección de Nicolás Maduro, y llama a aplicar los mecanismos de la Carta Democrática Interamericana por “alteración del orden constitucional”, un proceso que podría derivar en la suspensión de Venezuela de la OEA.

La resolución, que fue criticada por Caracas como un “acto injerencista” en el marco de una “campaña criminal” del gobierno de Donald Trump, necesita el apoyo de la mayoría simple del total de miembros de la OEA -que oficialmente son 35, aunque los activos sean solo 34 porque Cuba no participa.

Según fuentes diplomáticas, se logrará obtener esos 18 votos.

Al Grupo de Lima, un bloque crítico de Maduro y que integran otros ocho países americanos además de los seis que plantearon el texto, se habrían unido naciones caribeñas, tradicionalmente aliadas de Venezuela por su petróleo barato.

“Ahora es el momento”

Estados Unidos, que ha tildado “el régimen de Maduro” de “dictadura” y que junto al Grupo de Lima no reconoció la reelección del mandatario venezolano el pasado 20 de mayo, ha desplegado en las últimas semanas sus esfuerzos diplomáticos con el argumento de que la OEA debe hacer valer los principios democráticos que dice defender.

“En nombre del presidente Trump, pido a la comunidad de naciones libres, de todo este Nuevo Mundo, que expulsen a la dictadura de Maduro de la Organización de Estados Americanos. La OEA debe representar la libertad. Y ahora es el momento”, dijo el vicepresidente Mike Pence, durante una recepción el lunes en la Casa Blanca.

Pence, quien hace un mes pidió lo mismo al visitar la sede de la OEA, dijo que los países que se sumen a esta iniciativa, “demostrarán su compromiso de forjar vínculos más fuertes con Estados Unidos”, y mencionó posibilidades de cooperación en inversiones financieras, de energía, infraestructura y seguridad.

Pero aún en caso de aprobarse esta resolución de 10 puntos, que además de facilitar el “restablecimiento del orden democrático” busca atender la crisis humanitaria generada en Venezuela -donde escasean productos básicos y medicinas-, la suspensión no sería inmediata.

El texto prevé que primero habría que agotar todas las gestiones diplomáticas “para promover la normalización de la institucionalidad democrática”.

Y si estas resultan infructuosas, se deberá convocar a una asamblea general extraordinaria, que sólo puede suspender a un Estado miembro con dos tercios de los votos. Estos 24 votos eran inciertos el lunes, según pudo saber AFP.

La suspensión, de concretarse, podría ser solamente simbólica, puesto que en abril de 2017 Venezuela solicitó su salida de la OEA, un proceso que se concretará en dos años.

“Nosotros denunciamos a la OEA y nos vamos de la OEA (…) ya van 13 meses de los 24 que tenemos que esperar para que sea efectivo. Cuando Venezuela salga de la OEA vamos a hacer una gran fiesta nacional“, dijo Maduro el lunes al criticar la “campaña criminal, macabra, de chantaje y amenaza” de Estados Unidos a los gobiernos de la región.

Venezuela es el primer miembro de la OEA en pedir el retiro voluntario de la organización en 70 años de existencia. Ni siquiera lo pidió Cuba, a pesar de que su membresía estuvo suspendida entre 1962 y 2009.

Fuente: El Estímulo

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