Desde el mandato del hoy fallecido presidente Hugo Chávez, Venezuela aprovechó las ventajas del aumento de los precios del petróleo para crear mecanismos de financiamiento hacia otros países de la región y especialmente a las islas del Caribe.

Con la creación del Caricom y el ALBA, el gobierno venezolano entregó importantes recursos a través de préstamos con condiciones beneficiosas para las naciones caribeñas, convenios energéticos e inversiones en infraestructura.

Hasta la fecha, tres países se llevan la mayor cuota de las divisas de Venezuela: Cuba, Nicaragua y Jamaica. Sin embargo, la isla más pequeña del hemisferio, San Cristóbal y Nieves ha recibido más dinero de lo que recibe en ingresos anuales.

La firma de información financiera Boungy destaca en un informe que las inversiones que ha realizado la estatal petrolera en los países miembros de Petrocaribe asciende aproximadamente a 20.017 millones de dólares, destinado a proyectos de almacenamiento y distribución de crudo, además de plantas de refinación y centros de generación eléctrica.

“De esos $20.017 millones que ha invertido Pdvsa, Cuba se ha posicionado en el primer lugar con $13.976 millones (69,82%), seguido de Nicaragua y Jamaica con $4.220 millones y $1.325 millones respectivamente, mientras que los restantes $496 millones se encuentran distribuidos entre los otros miembros”.

En cuanto a proyectos de almacenamiento y distribución de crudo, el gobierno venezolano ha invertido $493 millones en Nicaragua y $116 millones en El Salvador.

Mientras que Nicaragua y Haití han sido beneficiados con las inversiones venezolanas en la infraestructura del sistema eléctrico con $262 millones y $74 millones, respectivamente.

En su más reciente informe, el banco de inversión Torino Capital también hace un análisis sobre las cuentas por cobrar de Venezuela a países de la región, a través de acuerdos de cooperación energética.

Según sus estimados, los países integrantes del convenio petrolero aún le deben a Venezuela $7.100 millones por envíos de crudo a ser cancelados a largo plazo, con una tasa de interés de entre 1% y 2%.

Torino estimó que el valor de mercado de esos préstamos pendientes asciende a $3.800 millones, de esta cantidad, el mayor deudor es Nicaragua con $2.900 millones ($1.600 millones a valor de mercado). Mientras que las cuentas por pagar de Haití, El Salvador y Guyana suman $2.300 millones ($1.200 millones al valor de mercado).

Como dato curioso resalta el financiamiento recibido por San Cristóbal y Nieves, en donde Venezuela desarrolla 64 proyectos y que de acuerdo a las informaciones totalizan $92 millones por los acuerdos energéticos. Esta isla de 261 kilómetros cuadrados de extensión y con una población de 54.961 habitantes obtiene ingresos por el orden de los $64 millones.

Analistas han señalado desde la creación de Petrocaribe que el objetivo del gobierno con este convenio petrolero, es mantener como aliados a la mayor cantidad de países de la región. Esta afirmación parece haber sido un hecho tras la realización de la última sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA), en la cual se buscaba aprobar una resolución sobre la restauración del orden democrático en el país y el cual fue rechazado por el gobierno de Nicolás Maduro.

Como se recordará, 20 de los 34 estados miembros de la OEA votaron a favor de la resolución, por lo que no se logró el acuerdo que requería 23 votos. Torino estima que los cinco países que votaron en contra se encuentran entre los más grandes deudores bajo los convenios de cooperación, al igual que seis de los ocho que se abstuvieron.

Sin embargo, “no todos los países que recibieron subsidios de Venezuela apoyaron al gobierno, ya que seis de ellos votaron a favor de la resolución”.

– El ALBA fuera del mapa –

La caída de las exportaciones petroleras venezolanas obedecen a la merma de los ingresos en divisas por la baja de los precios del crudo, por lo que los socios del gobierno se han visto afectados en su relación comercial con Venezuela.

Un informe publicado por la consultora Ecoanalítica, los antiguos aliados políticos y socios comerciales del gobierno han perdido preponderancia dentro del mapa comercial venezolano.

Indica que países como Nicaragua y Honduras, de los que hasta 2015 se importaron $290 millones y $37 millones, respectivamente, no reportaron exportaciones a Venezuela en 2016. Asimismo, Ecuador y Bolivia prácticamente han desaparecido sus ventas a Venezuela con caídas de 55,8% y 75,1%, respectivamente.

“Es notoria la disminución de la relación comercial con Nicaragua que entre 2014 y 2015 ocupaba la posición 19 como suplidor de Venezuela y, en 2016 pasó al puesto 88″, señaló en el reporte.

El ALBA está conformada por 12 miembros: Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominicana, Ecuador, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Venezuela; y tres países observadores: Haití, Irán y Siria.

EL ESTIMULO

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