Tiziana Polesel se mueve entre el mundo comunicacional y empresarial. Por nueve años ocupó el cargo de directora de la Escuela de Comunicación de la UCAB. Ahora, además de formar parte de la junta directiva de Consecomercio, asume la dirección del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad, una asociación civil fundada en 1984 que se encarga de fortalecer, investigar y defender los principios del libre mercado y la libertad individual en el país.

Como profesora, la hija del ex director de Fedecámaras, Eddo Polesel, asegura que halla en la juventud la fuerza para continuar apostando por Venezuela y ante el éxodo de talento, dice que pertenece al grupo que se queda resguardando el país para el regreso de muchos. Sostiene, además, que aunque haya un clima político complicado, es posible conciliar las partes y establecer un objetivo en común que permita iniciar una nueva etapa para el progreso.

—¿Está la comunicación social amenazada en Venezuela?

—El ejercicio en condiciones de libertad sí puede estar amenazado, pero un comunicador siempre encuentra la forma de transmitir su mensaje. Además, hay que aclarar que es el consumidor quien debe controlar, no el Estado. La decisión de si un contenido es bueno o malo está en manos del televidente, del radioescucha o del lector. Si le empezamos a dar a los consumidores más libertad y comenzamos a educarlos en el manejo de la autonomía vamos a lograr más. Si algo bueno hemos sacado de esta crisis es que los consumidores se están creando esa visión de que ellos deberían tener el control y han comprendido, tal vez por las malas, que las regulaciones solo traen problemas.

—¿Cuál es el estado actual de las redes empresariales en el país?

—Hemos aprendido a trabajar con poco, pero lo más difícil es siempre transmitir ánimo. Puedes crear el mejor ambiente dentro de la empresa, pero los trabajadores vienen de una casa donde costó hacer mercado o donde probablemente hay un familiar enfermo para el que no se consiguen medicinas. Tenemos que aprender a manejar un tema emocional muy complejo. En el ámbito comunicacional, la gente está siendo mucho más crítica y se está preocupando por analizar; aparte, la situación nos ha llevado a informarnos sobre todos los temas, pero tal vez más sobre los políticos.

—¿Cómo se vislumbra el panorama informativo frente a las elecciones del 15 de octubre?

—No solo se escogen a gobernadores, sino que también se mide la aceptación hacia el accionar político de ambos lados. Hay que aprender a leer de manera correcta lo que va a ocurrir. Hay un clima político muy volátil, hay quienes dicen que no se puede criticar sin proponer, pero la crítica ya es una propuesta. Me preocupa la posición de algunos medios de comunicación, en los que hay un ataque violento hacia ambos bandos. Si queremos convencer, hay que hacerlo con argumentos, no con insultos; esa es una clave para el cambio.

—¿Cuáles serían los pasos para una transición política?

—En principio habría que plantearse un objetivo en común. Hay que sentar a la mesa a todos los dirigentes y representantes de los sectores económico, cultural, medios, eclesiástico, entre otros, y buscar un fin. Eso es posible, lo importante es tener claras las líneas de acción. La organización a la que yo represento peleará por la rendición de cuentas, el libre mercado, el libre juego de la oferta y la demanda o por el hecho de que no estamos de acuerdo con el proteccionismo ni con los controles. Y así, cada institución debería hacer lo propio desde su ámbito de acción para construir el país que queremos.

—¿Es posible seguir apostando por el país?

—Siempre recuerdo al rector de la UCAB, José Virtuoso, cuando decía que no podemos meter a toda Venezuela en un avión. Aparte, no es que haya personas que no se puedan ir sino que no se quieren ir. Yo estoy en este último grupo, soy del grupo que se queda cuidando la casa para cuando todo el talento regrese. En Venezuela sí hay oportunidades y no soy la única persona que lo dice. Hay un grupo importante de personas que estamos esperando y nos estamos preparando para una transición. Cuando yo he viajado, no me he encontrado con un solo venezolano que no quiera regresar cuando el país inicie una nueva etapa.

Educación en libertad

Durante años Cedice ha promovido la formación de jóvenes estudiantes y empresarios en el ámbito económico. Desde 2009 la organización entrega el Premio Milton Friedman a la trayectoria en periodismo económico, que este año lo recibió el equipo del programa A tiempo de Unión Radio. En 2017 continúa la formación: en octubre habrá ediciones del Curso de economía para periodistas. También están abiertas las postulaciones para participar en un concurso literario para jóvenes y uno de ensayos abierto al público general. Además, a través del Observatorio Económico-Legislativo, la institución publica investigaciones en las que se analiza y se le hace seguimiento a la agenda legislativa y al impacto económico sobre la población e instituciones para crear alertas tempranas e influir en la creación de un matriz de opinión.

 EL NACIONAL

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