Adolf Burger

Adolf Burger, el último superviviente del taller de falsificación de moneda instalado por los nazis en el campo de concentración de Sachsenhausen, falleció a los 99 años, indicó este jueves una radio checa citando a su hija.

Su autobiografía, titulada “El taller del diablo”, fue llevada al cine en 2007 por el director austriaco Stefan Ruzowitzky con el título de “Los falsificadores” y ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

Burger, nacido en 1917 en Velka Lomnica, hoy en Eslovaquia, fue un militante judío en el partido comunista.

En 1942 fue arrestado en Bratislava, donde imprimía certificados de bautizo falsos para salvar a los judíos, entonces perseguidos bajo el régimen pronazi de Jozef Tiso.

Luego fue deportado a Auschwitz. Pesaba 35 kilos cuando los nazis decidieron llevarlo al campo de Sachsenhausen, en Alemania, para aprovechar su talento de falsificador.

Allí pasó dos años en el “taller del diablo”, una imprenta secreta instalada por los nazis dentro del campo con el nombre en clave “Operación Bernhard” y cuyo objetivo era arruinar la economía de los países aliados.

Junto a otros 139 tipógrafos judíos, fabricó moneda y documentos falsos para los espías nazis.

“No tendríamos que haber sobrevivido, es por eso que sólo había judíos, tendríamos que haber terminado en humo pero finalmente las cosas fueron distintas”, contaba en 2008.

Entre 1943 y 1945 los falsificadores judíos fabricaron 131 millones de libras británicas y habían empezado a producir dólares falsos cuando el avance de las tropas rusas obligó a trasladarlos a Austria.

Finalmente Burger fue llevado al campo de Ebensee, del que logró huir aprovechando el caos provocado por el avance de las tropas aliadas.

A su llegada a Praga, en 1945, contó a la policía checoslovaca su participación en la mayor operación de falsificación llevada hasta entonces en el mundo.

EL ESPECTADOR

Comments

Dejar una respuesta