Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas ultimaron a dos de los secuestradores de María Laura Ferrer, Dexsi Martínez y Francisco Carrillo, estudiantes de quinto año de Mercadeo en la Universidad Católica del Táchira, que habían desaparecido el jueves 25 de octubre, luego de asistir a una fiesta de promoción de esa casa de estudios.

Ayer, en horas de la madrugada, hubo un enfrentamiento y dos de los plagiarios resultaron muertos, sin que hayan sido establecidas sus identidades. Mientras, otras dos personas, un hombre y una mujer, fueron detenidas, según Freddy Bernal.

Franklin Duarte, diputado tachirense a la Asamblea Nacional, señaló que los dos detenidos serían el hermano y la madre de una concejal del PSUV del municipio García de Hevia, que también fue esposa del alcalde de esa localidad, Willington Alberto Vivas.

“Llama poderosamente la atención que estas mismas personas, los detenidos, estuvieron involucradas en el primer procedimiento que hizo Freddy Bernal en Táchira por el operativo Manos de Papel, y ya están en la calle”, indicó Duarte, quien expresó su alegría por el rescate de los muchachos universitarios.

Se pudo conocer que a los estudiantes de Mercadeo los mantuvieron cautivos en una construcción ubicada en la ciudad de La Fría, capital del municipio García de Hevia.

La residencia de los padres de María Laura Ferrer, hija única, se colmó de familiares, amigos, así como los padres de los otros muchachos secuestrados. Rezaron el rosario junto a un altar adornado por la Rosa Mística, bailaron a San Benito, mientras se confundían los abrazos y las llamadas telefónicas.

“Han sido días terribles, llenos de incertidumbre, de mucha soledad. Días que no se los deseo a ningún padre porque fueron de mucha crueldad. Dios nos ha devuelto a nuestros hijos”, dijo William Martínez, padre de Dexsi Martínez, quien reveló que su hija le relató que estaba muy asustada.

“La emoción más grande del mundo”, así describió el momento de enterarse de la noticia Aquiles Ferrer, padre de María Laura Ferrer. Su esposa, Daviela, confesó que el secuestro sucedió en un momento difícil para ella. Narró que estaba afrontando la quinta quimioterapia a causa de un cáncer de mama, pero mantuvo la fortaleza para ver el regreso de la muchacha.

Francisco Carrillo, padre de Francisco, confesó que le pidió a Dios y a la Virgen “que nos metieran la mano”, para recuperar a los muchachos. Hace siete meses perdió a su esposa y quedó con sus tres hijos, pero afirmó que no se dejó derrumbar por la preocupación. “Gracias al Táchira por sus oraciones y por levantarnos la moral”, dijo el hombre.

Fuente: El Nacional

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