En medio de la peor crisis que haya vivido la industria automotriz nacional en casi seis décadas, no deja de sorprender que una empresa se atreva a lanzar un nuevo modelo. Esto es justo lo que hará Toyota Venezuela el próximo 25 de octubre cuando presente la versión 2018 de su exitoso modelo familiar.

La sorpresa ha sido mayúscula entre la prensa especializada tomando en cuenta que el sector ensamblador se encuentra virtualmente paralizado, con solo tres de siete empresas activas y las posibilidades de que una de una de ellas paralice próximamente sus líneas debido al bajo nivel de ventas.

En efecto, al revisar las más recientes estadísticas de la Cámara Automotriz de Venezuela se tiene que en los tres primeros trimestres del año la producción apenas alcanza las 1.409 unidades, cifra que representa apenas 0,4% de la capacidad instalada estimada en más de 250.000 unidades al año.

De las tres empresas operativas (Ford, FCA y Toyota), la filial criolla de la marca japonesa ha tomado la delantera como la de mayor producción, con el ensamblaje de 910 unidades en los nueve primeros meses del año. De ellos, 70 corresponden al Corolla, cuya versión más reciente fue lanzada en el país en febrero de 2015.

Tras siete meses de paralización por agotamiento de inventario, la planta de Cumaná (Sucre), reanudó en agosto de 2016 sus actividades, gracias a un plan similar al de Ford Motor, según el cual los concesionarios financian la compra de material de ensamblaje con recursos propios y los autos son vendidos parte en bolívares y parte en dólares y estas divisas son utilizadas para la compra de nuevo material y permiten a las agencias recuperar su inversión.

Aunque Toyota no ha ofrecido ningún detalle sobre el nuevo modelo, se entiende que se trata de un refrescamiento de la versión existente, cuya 11° generación sigue siendo la producida por la corporación a escala global.

Representando una décima parte de la producción total de Toyota en lo que va de año, las pocas unidades ensambladas del Corolla son vendidas en bolívares y comercializadas solo a través del programa estatal Venezuela Productiva Automotriz, donde es denominado por voceros del gobierno como “el carro popular”.

El familiar es además el modelo que la marca ofrece equipado con sistema de Gas Natural Vehicular (GNV), una exigencia de ley que obliga a las ensambladoras a que 10% de su producción integre estos equipos.

El Corolla es el modelo más vendido en el mundo: desde su aparición en 1966 se han fabricado más de 42 millones de unidades. En Venezuela comenzó a ensamblarse en 1986 como Corolla Ávila, denominación que adquirió localmente el modelo de su quinta generación.

ELESTÍMULO

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