La expansión de Amazon continúa, alimentada por el cambio en los hábitos de consumo y el negocio de la gestión de datos. El gigante del comercio electrónico se anotó un incremento del 27% en los ingresos para el conjunto del ejercicio 2016, que alcanzó los 135.990 millones de dólares. De ese total, 43.740 millones corresponden al cuarto trimestre, el de las compras navideñas. El beneficio para el conjunto del año rondó los 2.370 millones, un incremento del 300% frente a 2015.

Los resultados de Amazon se están convirtiendo en un termómetro de la marcha de la economía, comparable a Walmart, General Electric o Caterpillar. La compañía fundada por Jeff Bezos se llevó el 43% de todos los ingresos generados el año pasado en EE UU por las ventas online y fue responsable, además, de la mitad del incremento. Solo en el puente de Acción de Gracias crecieron un 18%.

Es el líder claro en el negocio del comercio electrónico y le está marcando el terreno a la cadena de hipermercados Walmart, que está incrementando el número de artículos disponibles en su portal con entrega gratuita a domicilio. Sin embargo, tres cuartas partes del beneficio operativo lo genera su infraestructura de gestión de datos, con 3.110 millones. Esa división le aportó 12.220 millones en ingresos, un 55% de incremento en un año.

Amazon sigue afinando su colosal infraestructura, en un proceso constante por elevar la capacidad. La compañía acaba de presentar esta semana los planes para establecer un centro de conexión en un aeropuerto próximo a Cincinnati (Kentucky), desde el que gestionará su flota de aviones. De esta manera logrará reducir aún más su dependencia en los servicios de mensajería como UPS, DHL y FedEx.

Jeff Bezos está obsesionado con la logística. El complejo costará construirlo 1.490 millones y tendrá capacidad para operar 200 vuelos diarios. El propósito es acelerar los plazos de entrega de los paquetes a sus clientes y reducir de paso los costes de envió. Amazon está operando en la actualidad 16 aviones B767 para mover la mercancía, aunque contempla elevar la flota hasta 40 aeronaves en dos años.

La ambición de Bezos, sin embargo, es mayor ya que el aeropuerto tendrá capacidad para acoger un centenar de aviones. La compañía, que ya está presente en pequeños aeropuertos donde tiene centros de distribución, precisa que es un suplemento al servicio de entrega que ya realiza con sus socios. Amazon cumple las entregas en un plazo medio de tres días y medio, dos días menos que el resto.

Amazon también vende sus propios dispositivos electrónicos y produce contenido original para su plataforma. La compañía tiene en la actualidad una valoración de 403.200 millones, lo que le coloca como la quinta firma cotizada entre Berkshire Hathaway y Facebook. Sus acciones se apreciaron un 50% durante el último año y se cambian a cerca de 840 dólares. Lo hicieron más de un 10% en el mes.

EL PAÍS

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