El riesgo de fraude electoral nunca había sido tan palpable en Venezuela y la oposición va dividida a las elecciones estatales con su dirigencia criticada, precisamente por participar en un proceso donde muchos dan por sentado que habrá trampa.

Pero una escasa participación en los comicios regionales del domingo le daría un fuerte espaldarazo al régimen de Nicolás Maduro, que de sacar más gobernaciones que la oposición estaría en condiciones de declararle al mundo que sigue siendo popular y que tiene el mandato de profundizar su revolución a través de su cuestionada Asamblea Constituyente, dijeron analistas.

En juego está la legitimidad de la Asamblea Constituyente, cuya elección fue cuestionada alrededor del mundo baja acusaciones de que el régimen duplicó artificialmente los números de personas que habrían votado para escoger a sus miembros, explicaron los expertos.

“Estas elecciones no son solamente para elegir gobernadores”, dijo desde Caracas Jesús Seguías, presidente de la encuestadora Datincorp. “En estas elecciones se va a demostrar si los votos que dijo tener el gobierno para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente existen, o si fueron efectivamente votos fantasmas”.

Según el régimen, más de ocho millones de venezolanos participaron el 30 de julio en la elección para escoger a los 545 miembros de la Constituyente, organismo que está en capacidad de reformar la Constitución e imponerse sobre el resto de los poderes del Estado.

La comunidad internacional, sin embargo, cuestiona esos números, respaldando versiones obtenidas a través de sondeos de boca de urna demostrando que solo tres millones de electores participaron en los comicios.

Smartmatic, la empresa a cargo del sistema de votación en Venezuela, denunció pocos días después de la elección que sí se produjo un fraude masivo.

Pero una victoria en las elecciones del domingo podrían ser usados para inyectar una muy necesitada dosis de legitimidad para el régimen para frenar las crecientes presiones y sanciones impuestas en su contra por la comunidad internacional.

El aspirante de gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, llega montado en un burro al canal de televisión Globovisión. Cuando empleados le negaron la entrada por lo inusual del transporte, Lacava decidió retirarse con su nueva flota “traída de Alemania”.
@rafaellacava10

Expertos, preocupados por el impacto que la abstención del voto opositor podría tener en los comicios, advierten que una masiva participación es necesaria para derrotar a los “votos fantasmas” que resurgirán en la elección del domingo ante la falta de controles internos y la ausencia de observadores que garanticen la transparencia en las elecciones por las 23 gobernaciones del país.

Según las últimas encuestas, la popularidad del régimen bolivariano solo ronda alrededor del 15%, pero los expertos vaticinan que los candidatos de la oposición tendrán grandes dificultades en arrasar las gobernaciones.

EL NUEVO HERALD

Comments

Dejar una respuesta