El vicepresidente Ejecutivo de la República, Tareck El Aissami, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos creó un “falso positivo” en su contra, al acusarlo “sin una sola prueba” de tener presuntos vínculos en casos de narcotráfico y haber ordenado la congelación de sus bienes y cuentas en esa nación.

El vicepresidente Ejecutivo repudió que la OFAC esté usando como testimonio a cuatro narcotraficantes capturados bajo su gestión cuando fue ministro de Relaciones Interiores y Justicia.

 “Es una medida arbitraria, ilegal, extraterritorial que viola todo tipo de derecho”, respondió ante este hecho. “Yo ni tengo cuentas en Estados Unidos, ni propiedades, ni en ninguna parte del mundo”, aseveró también.

El caso está relacionado con la sanción impuesta a El Aissami por el Departamento del Tesoro de EEUU que publicó una nueva lista en la que informan sobre el control de los activos en el extranjero de personas vinculadas a negocios con estupefacientes. Además del alto funcionario del Gobierno venezolano también fue incluido en esta oportunidad Samark López, con la descripción de un total de 12 empresas en las que tendría participación.

Entrevistado en el programa José Vicente Hoy, conducido por el periodista José Vicente Rangel y transmitido por Televen, el vicepresidente Ejecutivo de la República aseguró que la OFAC (Oficina de control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, según la traducción del inglés) no tiene ninguna prueba en su contra porque “no existe prueba alguna”. Repudió que esta oficina esté usando como testimonio a cuatro narcotraficantes capturados bajo su gestión cuando fue ministro de Relaciones Interiores y Justicia.

“Los capturamos, se los entregamos a ellos porque están solicitados por la justicia norteamericana. Luego emplean esos mismos delincuentes como parte de una patraña para acusar al Estado venezolano. Es una señal muy peligrosa, gravísima”, puntualizó.

“Jamás” en Estados Unidos

Tareck El Aissami aclaró también que “nunca” ha tenido documento alguno de migración para poder entrar a territorio estadounidense.

“Nunca ha tenido Visa, nunca he ido a Estados Unidos y nunca la he solicitado”, afirmó.

Sobre la carta abierta que publicó para expresar su defensa, en el periódico estadounidense The New York Times, dijo que “ha estremecido a la sociedad norteamericana” porque con ella los lectores se han dado cuenta de que “están utilizando sus instituciones para atropellar  a otro pueblo sin ninguna prueba”.

La misiva respondía al hecho de que “se trata del ataque a un alto funcionario del Estado venezolano”, y en lo personal él tiene “el legítimo derecho de responder de publicar nuestra verdad en cualquier medio”.

Puntualizó que “se trata del vicepresidente de una República, y han agredido no solamente una institución del Estado venezolano sino la moral, la dignidad de un dirigente de la revolución bolivariana, por lo tanto tengo el derecho legítimo de defenderme ante esta campaña infame”.

Dijo que, muy al contrario, se siente “satisfecho en su conciencia” y “puede mirarle a los ojos a cualquier venezolano” porque siente que ha “cumplido” al hacerle frente al flagelo de la droga, evitando su alcance en Venezuela.

El segundo al mando en el Ejecutivo Nacional denigró de la oposición política venezolana que -opinó-, en vez de “solicitar respeto a las instituciones del Estado venezolano que están siendo agredidas sobre la base de una infamia, se colocan al lado del imperio para tratar de colocar a Venezuela en una agenda de guerra, belicista”.

Una “infamia” de EEUU

Calificó como una “infamia” impuesta desde los Estados Unidos, que lo único que ha hecho es generarle mayor conciencia y fortaleza en su condición de “revolucionario y chavista”

Aseguró que se siente “privilegiado” de haber sido objeto de esa “infamia y señalamiento tan temerario hecho por el imperio norteamericano contra Venezuela y su persona”.

Sostiene que esta acción se trata de parte del “coletazo Obama”, al hacer alusión a las supuestas acciones que el gobierno del expresidente Barack Obama cometió en contra del gobierno revolucionario.

“Se trata de precedentes que venían en desarrollo y que terminaron con esta última agresión. Estamos convencidos de que es parte del ‘coletazo Obama’ esta nueva acusación y de los lobbys fracasados de Miami, de las ‘mafias mayameras’ que siguen pretendiendo colocar a Venezuela en el centro de la confrontación para desatar los odios del imperio contra nuestro pueblo. Acompañados por la manipulación de CNN en Español que ha sido señalada y desenmascarada como un aparato de guerra para generar violencia y terrorismo dentro de la sociedad venezolana”, comentó.

Añadió que fue “oportuna” la decisión tomada por Conatel de ordenar la suspensión de la transmisión de ese canal de televisión estadounidense en Venezuela.

“EEUU busca justificar injerencia internacional en Venezuela”

El vicepresidente Ejecutivo de la República acusó que todos los anteriormente mencionados lo que buscan es “colocar en la opinión pública nacional e internacional que se trata de un Estado que se encuentra al margen de la ley”, para así justificar “cualquier tipo de medida internacional, de injerencia internacional”. Se le sumaría a esto que en lo individual buscan tratar “de minar la moral de la dirigencia de la revolución al señalarlos como ‘capos’ o delincuentes o personas comprometidas con hechos graves”.

Recordó que de estas últimas acciones han sido centro el presidente fallecido Hugo Chávez, así como los líderes chavistas Diosdado Cabello, Elías Jaua -entre muchos otros-, y, especialmente ahora, el presidente de la República, Nicolás Maduro.

En este punto mencionó que el Gobierno estadounidense ha llegado al punto de mantener “secuestrados” dos familiares de la pareja presidencial venezolana, con un falso positivo construido desde la DEA, esto en alusión a los sobrinos de la primera dama de la República, a quienes un juzgado de New York sentenció como culpables de supuesto narcotráfico luego de detenerlos en 2015 en Haití cuando al parecer intentaban exportar a Estados Unidos unos 800 kilos de cocaína, desde Venezuela, vía Honduras.

 

EL UNIVERSAL

Comments

Dejar una respuesta