El segundo período de la Asamblea Nacional, elegida  el 6 de diciembre de 2015, comienza hoy bajo el signo de la incertidumbre por las amenazas que se ciernen sobre su funcionamiento. En 2016, ante el argumento del desacato dictaminado por el Tribunal Supremo de Justicia, más de 40 sentencias invalidaron los actos emanados del Poder Legislativo, en tanto el gobierno no ha reconocido su legitimidad y se ha advertido sobre el riesgo de su disolución.

La formación y el funcionamiento del Parlamento ha mantenido a la Mesa de la Unidad Democrática ocupada estos primeros días de 2017. No hay garantías de que el inicio del nuevo período pueda darse con la normalidad que establece la Constitución.

La directiva acordada por la alianza opositora para este nuevo período la encabeza Julio Borges (Primero Justicia). Según los acuerdos de la MUD, a Borges lo acompañará una directiva integrada por los diputados Freddy Guevara (VP) en la primera vicepresidencia y Dennis Fernández (AD) en la segunda vicepresidencia; José “Chato” Guédez (LCR) será el secretario y José Luis Cartaya repetirá en la subsecretaría. El jefe de la fracción parlamentaria de la Unidad será un diputado de UNT y el subjefe, Teodoro Campos, militar retirado que milita en Avanzada Progresista, partido del gobernador Henri Falcón.

El diputado Earle Herrera (PSUV) indicó que la bancada del Gran Polo Patriótico asistirá a la sesión. Sin embargo, subrayó: “Como es constitucional que se instale el 5 de enero, nosotros estaremos allí. El que asistamos no significa que la legalice nuestra presencia. Los que están al margen de la legalidad son ellos ‘bancada de la MUD’, no nosotros. Si ellos eligen una directiva, esta juramentación sería ilegítima”.

Cambio de discurso. Fuentes parlamentarias indicaron que el diputado Julio Borges impondrá a la AN un estilo menos frontal que el de su predecesor, Henry Ramos Allup (AD). El discurso de hoy de Borges durará menos de media hora y contendrá dos aspectos: el tema electoral, principal bandera de la oposición en este año, y un mensaje a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Este nuevo tono discursivo no significa ningún pacto con el gobierno ni ceder las atribuciones que la Constitución otorga a la AN.

El abogado Luis Alfonso Herrera, coordinador del portal Parlamentemos, afirmó que “el cambio del discurso en la cabeza de la Asamblea Nacional no debe implicar sumisión ante el autoritarismo y el militarismo creciente en el país. La nueva directiva debe estar clara en sus atribuciones y entender con lo que debe lidiar porque, entre otras cosas, existe el riesgo de que se cree un Parlamento paralelo”.

Saldo. Entre enero y noviembre de 2016 el Parlamento sancionó 14 leyes, aprobó 104 acuerdos de corte político, social, cultural o económico, se declaró la responsabilidad política de 7 altos funcionarios activos en posibles hechos de corrupción, entre ellos un voto de censura. También se concedió el derecho de palabra a 39 ciudadanos representantes de diferentes sectores de la sociedad, entre ellos víctimas de las políticas de represión o discriminación del Estado, académicos, estudiantes, sindicalistas y empleados despedidos.

El año pasado, el TSJ declaró inconstitucionales 11 de las leyes emanadas de la Asamblea Nacional, entre las que se encuentran la Ley de Reforma Parcial de la Ley del Banco Central de Venezuela, la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional; la  Ley de Otorgamiento de Títulos de Propiedad a Beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela y  la reforma a la Ley Orgánica del TSJ.

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