La oposición venezolana enfrenta un nuevo desafío. Ante la orden de la Asamblea Nacional Constituyente de celebrar elecciones presidenciales antes del 30 de abrilde este año, corresponde a quienes no son chavistas decidir si participan o no en estos comicios y en caso positivo les toca escoger una candidatura unitaria, porque lo único  claro en este momento es que solo de esta manera puede tener opción, ya que debe enfrentarse a un proceso sin las condiciones ideales para que sea transparente y en medio de un clima de desconfianza de sus propios electores.

De acuerdo con las encuestas publicadas recientemente, Nicolás Maduro, pese a que no llega al 30% de apoyo,  es el único político con posibilidades de ganar. No obstante, en la acera del frente, la figura del empresario Lorenzo Mendoza ha ido escalando puntos.  Una encuesta difundida en diciembre por Datincorp ubicaba al presidente de Empresas Polar con 40% de apoyo, por encima de todos los líderes opositores, cuyos máximos exponentes, Leopoldo López y Henrique Capriles Radonski están inhabilitados.

La caída de la Mesa de la Unidad en cuanto al apoyo popular y la crítica situación del país ha hecho surgir el debate sobre la emergencia de un candidato outsider. Es en este marco que el nombre de Mendoza se ha ido colando.

Para la analista Carmen Beatriz Fernández, el hecho de que el empresario cuente con un respaldo superior al 30% es de por si algo atípico que muestra por una parte el descontento hacia la dirigencia opositora, pero también en el sentido positivo, el ánimo de una población que se niega a rendirse y busca una figura confiable y exitosa.

Fernández llama la atención sobre el hecho de que en 1947 el partido Acción Democrática ofrecía Pan, Tierra y Trabajo y que en este momento, una figura como Mendoza sea bien vista porque representa al pan ( el grupo de empresas Polar es líder en el mercado de harina de maíz y otros alimentos) en un contexto evidentemente de hambre.

En lunes 15 de enero un grupo autoorganizado llamado Minas marchó en Caracas para pedirle a Mendoza que acepte una eventual candidatura a unas elecciones presidenciales. El empresario no ha respondido a tal petición.

Sin embargo, no sería el único aspirante a abanderar a la oposición. Los nombres de Henry Ramos Allup, (AD), María Corina Machado ( ya no está inhabitada), Manuel Rosales (UNT) y Henri Falcón también se barajan. Otros nombres dentro de la plataforma de la Mesa de la Unidad que han sonado son el de Andrés Velásquez y el diputado Julio Borges. No se descarta la posibilidad de que Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, sea considerada. Fuera de la unidad el ex alcalde Claudio Fermín fue de los primeros en expresar su intención de ser candidato presidencial.

En el seno de la Mesa de la Unidad se ha conversado sobre el método de escogencia de un eventual candidato para estas elecciones que puede ser por primarias o por consenso,  tomando como base las encuestas. Pero aún no han informado sobre su decisión.

No obstante, la MUD ha exigido en la mesa de diálogo en la que participa con voceros del gobierno, que haya elecciones transparentes y competitivas en el país, lo cual implicaría la renovación del Consejo Nacional Electoral y gozar de garantías electorales.

Fernández, observa que en todo caso, unas eventuales elecciones como las ordenadas por la ANC no son competitivas, porque no se han aprobado las condiciones que se estaban conversando en República Dominicana.

EFECTO COCUYO

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