Ayer se cumplieron 100 días del encarcelamiento del diputado a la Asamblea Nacional Juan Requesens. Su padre, Juan Requesens Grúber, denunció que el dirigente de Primero Justicia se encuentra preso en condiciones inhumanas en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional de El Helicoide, en una celda donde hay aguas servidas en el baño, aislado y sin ventilación.

“Desde un principio este caso ha sido ilegal, no tiene legitimidad. Juan es un diputado en ejercicio y tiene inmunidad parlamentaria; lo agarraron desconociendo su fuero, sin ninguna orden, desde ahí el caso es nulo”, expresó la esposa del parlamentario, Orianna Granatti.

Agregó que con su encarcelamiento, el dirigente de Primero Justicia ha pagado “el alto costo” por querer mejores gobernantes para el país, y pidió a la comunidad internacional constatar la crisis que padecen los presos políticos y los hogares venezolanos.

“Por Juan Requesens y por todos los presos políticos no vamos a parar de luchar. En Venezuela hay una crisis de derechos humanos; no le garantizan la vida a ningún venezolano”, dijo Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, antes de finalizar la protesta con 10 minutos de aplausos. Ayer también se realizó una misa por la vida de los presos políticos en la parroquia de la Universidad Central de Venezuela.

Ola de ataque. Juan Requesens es una de las 30 personas que, según la Fiscalía, se encuentran involucradas en el atentado contra el presidente Nicolás Maduro ocurrido el sábado 4 de agosto.

Abogados señalan que ese acontecimiento desató una nueva ola de persecución que hasta la fecha ha dejado un número elevado de casos de violaciones de los derechos humanos y persecución contra dirigentes, así como encarcelamiento de civiles y militares.

“Después de la ilegal detención del diputado Requesens han sucedido cosas que desafortunadamente constituyen un retroceso para los derechos humanos de los venezolanos y que, a su vez, demuestran que el presidente está alejado del respeto a esas garantías”, expresó la abogado de la Coalición, Ana Leonor Acosta.

La jurista explicó que después del encarcelamiento del parlamentario se han registrado más casos de represión y persecución de dirigentes de la oposición, incluso el del concejal Fernando Albán que murió en extrañas circunstancias cuando se encontraba detenido en el Sebin de Plaza Venezuela.

Acosta indicó que hay más de cuatro centenas de presos políticos actualmente en el país, número que se incrementó luego del día del atentado. Desde entonces ha habido detenciones de líderes estudiantiles, militares y civiles.

“Dentro de lo que ha sucedido en estos 100 días, aparte de la muerte de  Albán, hay otro caso muy grave: la amenaza del presidente relacionada con el exterminio contra dirigentes que han denunciado la presencia de grupos irregulares en Bolívar. Eso es un mensaje a esos grupos para que atenten contra quienes denuncian la situación”, manifestó Acosta.

También denunció que la persecución de los cuerpos de seguridad del Estado se ha extendido a los familiares de los dirigentes políticos, por ejemplo en los casos del diputado Américo de Grazia y el dirigente de La Causa R, Andrés Velásquez, que han sido amenazados por el mandatario y que han denunciado acoso por parte de funcionarios del Sebin a sus parientes, que incluyen a menores de edad.

“El caso ha sido ilegal, no tiene legitimidad. Juan es un diputado en ejercicio y tiene inmunidad parlamentaria; lo agarraron desconociendo su fuero, sin ninguna orden, desde ahí el caso es nulo”

Orianna Granatti,

esposa del diputado Juan Requesens

Fuente: El Nacional

Comments

Dejar una respuesta