El sistema de pago móvil (P2P), desde hace un buen rato realidad y tendencia en muchos países del mundo, comenzará a hacerse oficial en Venezuela desde el próximo 13 de octubre, una vez haya finalizado el lapso de prueba que se planteó la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban).

Pocos confían en el éxito inmediato de este nuevo mecanismo de pago a través de una aplicación para teléfonos inteligentes (smartphones), debido a lo apresurado de su implementación en Venezuela y a que muchas personas, pese a tener dispositivos móviles que permiten esta tecnología, han manifestado no sentirse seguros a la hora de confiar en hacer este tipo de transacciones.

Asimismo, que en esta primera etapa de inicio el límite de transacciones a apenas 800 mil bolívares, quizás no sea lo suficiente atractiva para muchos compradores, lo mismo que el miedo que pueda surgir en esas personas de sacar su teléfono de varios miles o millones de bolívares para estar expuestos a ser víctimas del hampa.

La medida, según expresó el propio presidente de Sudeban, Franki Medina, busca promover y afianzar el uso del dinero electrónico como adecuación a la tendencia mundial y disminuir la necesidad del uso de efectivo, que tanto ha sido escaso en las más recientes semanas dentro del país.

Bicentenario, Banfanb, Provincial, Mercantil y Banesco son los primeros bancos que ya han comenzado a ofrecer a sus clientes este servicio, que esta misma semana, según prometieron, estará disponible en las respectivas tiendas de aplicaciones que se tenga según el sistema operativo del celular de los clientes (iOS o Android).

¿Será esta la solución a la falta de billetes en los cajeros bancarios o en los bolsillos de los venezolanos? Se solventarán otros problemas financieros del país con ello? Algunos expertos en el tema financiero aseguran que será algo muy lejano.

“Obviamente disponer de la tecnología para facilitar los pagos es algo positivo y beneficioso, pero eso no elimina en la gente la necesidad de tener suficiente efectivo en la mano y eso es algo que no ha podido garantizar el Estado. En Venezuela uno no se monta en el autobús o paga el periódico con el celular en la mano, primero por la inseguridad en la calle y luego porque n¡aún dependemos del billete en mano“, dijo sobre esto el presidente de la Academia de Ciencias Sociales y Económicas, profesor Humberto García Larralde, en entrevista con Caraota Digital.

Este académico, confesando que aún no se ha empapado bien de este asunto tecnológico, sostiene que la prueba piloto, que en principio se limitó a dos bancos públicos, debió hacerse con todo el sistema bancario del país, de manera que tanto estas empresas como su clientela puedan adaptarse de manera más adecuada.

“Lo que se debe hacer y no se ha hecho es atacar el problema de fondo: la escasez de efectivo, que se da por un problema aún mayor que es la alta inflación, que al final de año no nos queda la duda a los economistas superará el 1.300%. El tema central es que el gobierno le debe a las empresas que debieron imprimir las nueva denominaciones y se ha desbordado ese caos con el efectivo”, agregó.

García Larralde aseguró que Venezuela se encuentra con el peor diagnostico posible para la economía de un país que, hace muy pocos años disfrutó de la mayor bonanza económica de toda su historia republicana y que parte de su sistema financiero podrá tener estas novedades técnicas, pero no llegarán a ningún lado si desde las cúpulas del poder se hace algo para solventar las fallas.

“Venezuela padece una contracción económica brutal, estamos a las puertas de la hiperinflación, con un grave riesgo de incurrir en el default (cesación de pagos), absolutamente todos los sectores sociales padecen un empobrecimiento acelerado, lo cual seguramente incrementara la conflictividad política y social”, finalizó.

CARAOTADIGITAL

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