En la parroquia 23 de Enero, específicamente en la zona central, que corresponde al colectivo “Alexis Vive” y a lo que determina la comuna socialista “El Panal 2021”, se desarrolló desde el pasado 11 de diciembre de 2017 una moneda comunal que responde al nombre de “Panal”.

La organización social, vía Twitter, informó que dada la guerra económica que atraviesa Venezuela y “el bloqueo financiero internacional” que sucumbe a la nación, fue diseñada la moneda, por órdenes directas del expresidente Hugo Chávez.

Con el “Panal”, según la Fuerza Patriótica Alexis Vive, los habitantes de la comunidad del 23 de Enero podrán adquirir productos, tal como si fuesen los bolívares.

Cada panal equivale a Bs. 5.000 y, en la actualidad, toda persona que quiera obtenerlos debe dirigirse hacia “El Ciempiés” (antigua sede del Central Madeirense que fue desalojado por los saqueos constantes antes de la llegada de Chávez al poder), lugar donde se establece “Banpanal”, el banco comunal de la organización afecta al Gobierno nacional.

Un equipo de El Universal se dispuso a conocer la modalidad de esta moneda comunal, por lo que fue hasta el banco para canjear bolívares por panales para comprar pan.

La persona que atiende en Banpanal es cordial en su trato, donde amablemente ofrece los servicios que se brindan en la entidad bancaria comunal. En este caso, quisimos canjear panales, por lo que la muchacha, no mayor de 25 años, nos pidió la tarjeta de débito para realizar el pago electrónico.

“El pan cuesta 6 mil bolívares”, advirtió, por lo que canjeamos Bs. 10.000 para poder optar a dos piezas del rubro. “Tienen que pagar el resto (dos mil bolívares) en efectivo”, dijo, pues nos dio dos panales, lo que equivalen a la suma cancelada en el punto de venta.

Era la 1:00 p.m. y una vez con los dos panales y los dos mil bolívares en efectivo, nos colocamos en una cola de al menos 15 personas, enfiladas hacia la Panadería “Panalito 26”, que forma parte de la red de panaderías del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), que queda justo al lado de Banpanal, dentro de El Ciempiés.

Cabe destacar que al tacto, los panales no tienen el menor parecido al papel moneda. Al contrario, son impresos a láser y son endebles, fáciles de romper e incluso, si se mojan, se dañan enseguida. Hay que tener cuidado con su uso si se quiere comprar algún producto con esta moneda comunal.

Tienen sus seriales individuales que los separan de los demás y el billete de 1 panal, que fue el que nos dio la muchacha, tiene al frente el rostro de Kley Gómez, un dirigente fallecido de la Fuerza Patriótica “Alexis Vive”. Asimismo, poseen su fecha: 19 de abril 2017, y en su reverso está la fachada de la Empaquetadora de Azúcar que queda detrás de “El Ciempiés” y al lado del bloque 32 pequeño.

Siguiendo en la cola para comprar el pan, en el momento de llegar a la caja los trabajadores de la panadería advirtieron que ya se había acabado. “Vengan a las 3:30, creo que a esa hora sí habrá”, gritó el empleado de Panalito 26.

Con sabor amargo, nos devolvimos del lugar, puesto que las ganas de comer pan y de hecho, de comercializar con los panales, no se pudieron saciar. No obstante, saliendo de allí, se entrevistó a la única persona que tenía panales. Hay que destacar que de las 15 que estaban haciendo la cola, solo ella tenía en la mano la moneda comunal para pagar.

Responde al nombre de Zulema Marrero, es habitante de la zona de Monte Piedad en la misma parroquia y trabaja en el liceo Manuel Palacios Fajardo (recordado por ser el antiguo centro de votación de Hugo Chávez).

Marrero dijo que sí es factible usar los panales en el 23 de Enero, “pero no veo que en todos los comercios que hay aquí se puedan utilizar”. Seguidamente, le preguntó a “Congo”, un hombre corpulento y reconocido por salvaguardar la zona, que si en la panadería que está en el bloque 26 también se podían utilizar los panales, a lo que éste respondió que sí.

“Yo lo vi en los periódicos, que la comuna El Panal 2021 ya había sacado su billete. Pensé que uno podía comprar en la carnicería y todo eso. Está comenzando y ojalá se expanda para que nos libremos del bolívar, al menos en una parte”, comentó la compradora, al tiempo donde dijo que “si tuvieran varios comercios donde aceptaran los panales, fuera mucho mejor”.

Finalmente, y con los panales en la billetera, nos devolvimos, puesto que la orden del trabajador fue clara: había que regresar a las 3:30 de la tarde para poder comprar pan. Sin embargo, no lo hicimos y nos quedamos con la moneda comunal puesto que, según el colectivo, se ampliarán las comercializaciones y no se desperdiciará la oportunidad de pagar con los panales.

EL UNIVERSAL

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