Mañana cumplirá 15 años y no hay motivos para celebrar. El control de cambio, creado en febrero de 2003 por el presidente Hugo Chávez, se extiende a pesar de haber sido señalado como uno de los principales causantes de la crisis económica que hay en el país: del desabastecimiento, de la hiperinflación y del hambre.

Cuando se creó el régimen cambiario vigente, las autoridades aseguraron que se trataba de una medida que evitaría la fuga de capitales y permitiría superar la crisis luego del paro petrolero, pero la coyuntura se superó y el gobierno, en lugar de levantar el control, se encargó de hacerlo más fuerte.

Desde 2003 hasta la fecha el gabinete económico ha creado nueve mecanismos para la asignación de las divisas, lo que ha hecho que el sistema cambiario venezolano sea reconocido como uno de los más complejos del mundo.

Además de Cadivi (luego Cencoex), los venezolanos debieron ajustarse al Sitme, Sicad I, Sicad II, Simadi, Dipro y Dicom, nuevo Dicom y el nuevo “nuevo Dicom” para poder aspirar a conseguir divisas para compras en el extranjero, viajes o ahorro.

Durante todos estos años y tomando como referencia solo los marcadores oficiales, el tipo de cambio ha aumentado 208.962%, mientras que el bolívar se ha devaluado 99,5%.

La primera tasa de cambio oficial fue la de Cadivi, de 1,6 bolívares por dólar (1.600 bolívares antes de la reconversión), y la última es la del Dicom, que cerró en septiembre en 3.345 bolívares por dólar.

Mañana el país tendrá una nueva tasa de cambio y el bolívar sufrirá otra devaluación cuando se conozcan los resultados de la primera subasta del nuevo “nuevo Dicom”, que se realizó el jueves pasado.

Duro de matar. Aunque muchas cosas han cambiado en 15 años del control de cambio, hay una promesa que ha sido constante. El mandatario Nicolás Maduro y varios ministros han insistido en que van a “torcerle el brazo”, “quebrar la espina” y “pulverizar” el mercado paralelo que surgió gracias a la misma instauración del control cambiario.

Ante lo difícil que se volvió adquirir divisas oficiales, las personas han acudido al mercado negro en el que no hay tantas limitaciones, y donde la depreciación del bolívar ha sido más agresiva. Durante la gestión de Maduro, el precio del dólar negro ha subido 930.230%, mientras que el bolívar se ha devaluado más de 99%. Solo en lo que va de año se ha depreciado 50%.

Economistas insisten en que si la tasa de cambio que resulte de la primera subasta del nuevo “nuevo Dicom” no reconoce el mercado, el paralelo seguirá con vida. Asdrúbal Oliveros, economista y director de Ecoanalítica, afirmó que con la tasa de cambio del más reciente Dicom pueden pasar dos cosas: una, que el gobierno reconozca el mercado, aunque es escéptico en eso; y otra, que se establezca una tasa con base en el indicador conocido como dólar implícito, que resulta de dividir la liquidez monetaria entre las reservas internacionales, una idea que le gusta mucho a asesores del gobierno como el español Alfredo Serrano Mancilla.

“Si se usa ese famoso indicador, la tasa de cambio oficial sería de 15.000 bolívares por dólar. Estaríamos hablando de una gran devaluación, pero la tasa no resultaría atractiva”, añadió.

Cadena de errores. Oliveros considera que el control de cambio debió desmontarse hace más de 12 años. Dijo que su creación tuvo sentido en 2003, pero agregó que desde 2006 estaban dadas las condiciones para que se eliminara, pues había un buen nivel de reservas internacionales, un boom petrolero y menor riesgo país.

La economista Tamara Herrera, de Síntesis Financiera, afirmó que si no era en 2003, en cualquier otro momento el gobierno iba a instaurar el control. “La libertad cambiaria no es compatible con los regímenes que se han constituido en estos años, era un propósito que no existiera libertad y se dejara a discreción del gobierno la cantidad y el precio de las divisas”.

Los economistas coincidieron en que los motivos para mantener el control han sido completamente políticos. “Le permitió al gobierno endeudarse por muchos años a bajo costo, manejar grandes excedentes de bolívares que quedaban retenidos y jugar con el arbitraje de las tasas”, dijo Oliveros.

Aseguró que los distintos mecanismos cambiarios se han usado para repartir el poder entre los grupos que mantienen el gobierno.

“El control exacerbó el rentismo y la corrupción”, añadió Herrera.

Los economistas insisten en que desmontar el control es lo deseable, pero coinciden en que si esa medida no forma parte de un plan económico integral, no será suficiente.

LAS CIFRAS:

144,9

millardos de dólares salieron del país entre 2003 y 2012, de acuerdo con cálculos de Ecoanalítica basados en cifras oficiales

930.230%

ha subido el precio del dólar paralelo durante la gestión de Maduro, mientras que el bolívar se ha devaluado más de 99%

EL NACIONAL

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