¿Quién no ha escuchado alguna vez un comentario celoso de su pareja? Un reproche sobre la ropa, un comentario sobre un mensaje misterioso en el móvil… Son situaciones que todo el mundo ha vivido alguna vez en su vida. Los celos forman parte de nosotros, “todos somos celosos” asegura la psicóloga Magdalena Salamanca, la diferencia está en cómo afrontamos estos sentimientos: “Algunos los aceptan, lo asumen y siguen adelante, otros en cambio no logran asumirlos y quien no los aceptan, los padece”.

“Los celos son encubridores de deseos”, define Salamanca. “Los tenemos de aquellos que tienen algo que queremos tener” y siempre se producen en un triangulo, pero no necesariamente entre tres personas, “también puede ser entre dos persona y una cosa”, como el éxito profesional por ejemplo. Pero siempre de algo que nosotros queremos y no nos permitimos tener: más belleza, más dinero, un amante…

Los celos son encubridores de deseos

MAGDALENA SALAMANCA

Psicóloga

Uno de los problemas que acarrean los celos es la percepción social que tenemos de ellos, como recuerda esta psicóloga. “Relacionamos los celos con el amor: ‘mira si me quiere que se ha pegado con ese otro chico, y lo ha hecho por mi!’, y eso es muy grave”.

¿Cómo podemos detectar los celos?

Magdalena Salamanca lo tiene claro: “Cualquier reproche o petición que coarte mi libertad implica celos: ‘esta minifalda es muy corta’, ‘¿Por qué llegas a casa a las 8 si sales del trabajo a las 7 y tardas media hora?’, ‘miras mucho el móvil’…”. Y es un problema que afecta a “cualquier relación, no sólo a las de pareja”.

“Son un problema grave si no se aceptan”, explica la psicóloga, que alerta que el mayor problema llega “cuando la pareja cede para evitar un ataque de celos de la pareja”. Si te encuentras en una relación afectada por este tipo de celos enfermizos, que coarten tu libertad, Salamanca recomienda tres cosas claves.

Tres claves

1. No ceder: “Si modifico mi conducta para adaptarme a las exigencias de mi pareja, me convierto en su propiedad y dejo de ser yo. Si cedes, cada vez irá a más la presión”.

2-Acudir a un tratamiento: “Sin ayuda es muy difícil aceptar lo que me pasa, y ese es el primer paso para empezar a solucionarlo”

3-Salir de la relación: “Si no se logra un cambio, mi consejo es que salgan corriendo, es muy mala una relación así”.

LA VANGUARDIA

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