Si piensas en relax, seguramente te viene a la cabeza buena música, luz tenue, un ambiente calmado y… ¿por qué no? Un buen masaje. Todo apunta a que el sitio que te estás imaginando es un spa pero… ¿y si puedes conseguir TODO esto en casa?

Con la ayuda de las chicas de nuestro sex-shop preferido, Platanomelón, vamos a convertir cualquier casa en un spa súper relajante. ¡Manos a la obra!

Lo primero y más importante es ambientar la casa: escoge la habitación donde quieres que pase toda la magia y haz un caminito con pétalos de rosadesde la puerta hasta la cama para darle un toque más romántico. Enciende un par de velas de masaje aromáticas y dejaros enamorar por el olor. De fondo, pon un poco de música que acompañe el ambiente y asegúrate que no hace ni mucho frío, ni mucho calor… La idea es que esteis cómodos.

Antes de comenzar con el masaje, asegúrate que tienes todos los ingredientes necesarios a tu alcance. Un ingrediente que no puede faltar es un buen aceite para masajes. Será tu mano derecha. Aprovéchate de la aromaterapia y juega con los olores según lo que quieras conseguir: los frutos exóticos y la naranja son estimulantes, la lavanda y la manzana son relajantes, las rosas son sensuales…

Y ahora sí, vamos paso por paso para aprender cómo dar un masaje de 10:

1. Pídele a tu pareja que se tumbe boca abajo. Siéntate encima de sus nalgas y embadurna tus manos en aceite de masaje. Friega las palmas de tus manos para calentar un poco el aceite.

2. Para esparcir el aceite, con tus palmas extendidas, ve desde abajo de la espalda hacia arriba, es decir, de las nalgas al cuello.

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3. Una vez la espalda de tu pareja esté embadurnada en aceite, ¡relaja esa espalda! Con tus palmas o tus dedos extendidos, haz movimientos circulares pequeños de un lado de la columna vertebral y, luego, del otro lado. Te recomendamos que siempre hagas movimientos ascendentes, es decir, desde las nalgas hacia el cuello.

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4. ¡Es el turno de los hombros! Con los pulgares en sus hombros, haz movimientos circulares desde el centro de la espalda hacia fuera. Primero de un lado y, luego, del otro. Esto le ayudara a liberar el estrés acumulado.

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5. Una vez relajada la espalda,  cambia el sentido. Moviendo tus manos como si tocaras un arpa, masajea toda su espalda pero, esta vez, ve desde el cuello hacia las nalgas. Con estas caricias tan sutiles, ¡se estremecerá!

6. Es el turno de masajear las nalgas. Es una zona donde se acumula mucha tensión. Por eso, para masajear esta parte, coge una de las velas de masaje aromáticas y vierte el aceite caliente directamente sobre las nalgas de tu pareja. Tranquil@, ¡no quema! Y si tu pareja tiene la piel muy sensible, vierte el aceite caliente directamente en tus manos antes de masajear esta parte. En este paso, usa las palmas de tus manos para realizar este masaje, y muévelas de dentro hacia fuera, alternando las manos.

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7. Por último, y para mantener la temperatura por las nubes, masajea las piernas. Con tus manos extendidas, masajea de la parte interna del muslo hacia fuera. Es una zona muy sensible que seguro le encantará que toques.

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Y con estos pasos, puedes lanzarte a la piscina y atreverte a dar un masaje súper relajante. OJO: No ejerzas mucha presión en la espalda de tu pareja porque podrías hacerle daño.

Y, sabiendo esto, si te animas a convertirte en un@ ninja de la relajación,  tienes un kit con todo lo que necesitas: los pétalos, las velitas, el aceite de masaje y un mini vibrador súper potente y versátil, Neo, para cuando te apetezca subir la temperatura del masaje… Así, sólo tendrás que preocuparte en pasártelo bien y relajarte:

REVISTA CUORE

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