La Semana Santa ofrece un escenario único para conseguir grandes fotografías. No siempre es necesario ir muy preparados con alguna cámara avanzada, porque es fácil sacar mucho partido a la de un móvil.

1.- Localización, colocación y anticipación: el primer paso

 

Al no contar con un teleobjetivo o un zoom de amplia distancia focal (porque no, no uses el zoom digital) no podemos permitirnos hacer fotos detalladas desde lejos. Lo más seguro es que acabemos sacando muchas manos con muchos móviles y cámaras delante nuestra que entorpecen el motivo. Así que hay que localizar los mejores sitios y ubicarnos cerca de lo que queremos fotografiar.

Sobre todo, la elección del lugar debe estar condicionada por el tipo de foto que buscamos (un paso, nazarenos, algún detalle…) y la luz que nos encontraremos. Esto podemos planificarlo con tiempo o improvisar sobre la marcha pero no conformarnos con encontrarnos con la mejor foto posible sin movernos de donde estemos. Así que podemos buscar un lugar elevado, o bien acercarnos todo lo que podamos. Cuando tengamos la foto lo agradeceremos.

Elegir el sitio más apropiado también conlleva tener anticipación. Si sabemos por donde va a discurrir una procesión, podemos llegar con tiempo para poder elegir la mejor ubicación, así como comprobar qué tenemos en el fondo, la luz disponible… esos pequeños detalles que podemos tener en cuenta para sacar el máximo partido.

2.- Acércate más. Y luego un poco más

 

Recordemos que tenemos un móvil con un objetivo angular y que el zoom digital es mejor evitarlo, así que conseguiremos mejores resultados si nos acercamos todo lo posible. No vale con estirar un poco el brazo. Nuestro zoom son las piernas, así que nos aproximaremos al máximo (sin molestar), así centraremos la mirada en el motivo principal, eliminamos distracciones y evitamos introducir muchos elementos en el encuadre que suelen generar imágenes más confusas.

Cuanto más cerca mejor. Que nuestro motivo ocupe todo el encuadre (por ejemplo, no queramos sacar varios nazarenos, mejor si nos acercamos a uno y que sea el protagonista).

3.- Busca la mejor fuente de luz

 

A menudo los mejores momentos de las procesiones de Semana Santa tienen lugar de noche o por zonas poco iluminadas. Poca luz y cámara de móvil parece incompatibles, pero no lo descartemos, ni mucho menos, porque se pueden también lograr buenas fotos en esas condiciones. Solo necesitamos tener muy en cuenta la luz disponible y como aprovecharla.

4.- Evita la foto movida: busca un apoyo

 

No siempre es factible llevar un trípode para el móvil (ni encontrar el sitio donde colocarlo), así que necesitamos buscar un lugar donde apoyar el móvil en el momento de disparar.

Aunque tengamos buen pulso, si hay poca luz y el motivo se está en movimiento, es fácil que la imagen resulte borrosa o poco nítida. Eso se soluciona apoyando el móvil para estabilizarlo en el momento del disparo. Puede ser en el suelo (si buscamos un punto de vista bajo) o incluso en el hombro de alguien que nos acompañe. Es suficiente con mantenerlo estable y, por supuesto, utilizar el temporizador del disparador. Así evitaremos cualquier trepidación en el momento del disparo.

5.- Primero observa, luego dispara

 

Cuando tenemos el móvil con la cámara preparada solemos ser de “gatillo fácil”. Es decir, disparamos muy rápido y con la facilidad que nos permite tener el smartphone en la mano. Pero hay que esforzarse por primero observar, tener claro lo que queremos y luego buscar el mejor encuadre, composición y punto de vista antes de disparar.

A veces tenemos que aprovechar el instante, ahí el móvil es una ventaja por su inmediatez, pero lo habitual es que necesitemos observar, mirar bien a nuestro alrededor y tener en cuenta los factores antes comentados: cuidar el fondo, buscar la mejor luz posible y acercarnos para que nuestro motivo principal sea el protagonista y llene el encuadre.

GLOBOVISION

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