La dura crisis económica que arremete contra Venezuela afecta a todos los que habitan en el país. Tanto empresas públicas como las privadas han cerrado sus puertas a consecuencia de la situación, sin embargo hay otras, que trabajan con las uñas para abaratar los costos y continuar en el mercado, pues por increíble que esto parezca, la crisis económica ha llego afectar hasta los muertos.

Ante la situación hiperinflacionaria, ciudadanos necesitan 20 meses de salario mínimo, para costear los gastos que implica un sepelio, pues el costo de los servicios funerarios está por las nubes. Razón por la cual, familiares se han visto en la obligación de enterrar a sus difuntos en neveras, envueltos en sábanas y hasta en el patio de su casa.

Como es el caso de la Familia Bracho, quienes pasaron dos días con el difunto en su casa envuelto en sabanas y con un ventilador como única opción para preservar el cadáver, y evitar que se descompusiera. Y por no poder costear un entierro, familiares improvisaron uno en el patio de su casa.

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